IPM (Integrated Pest Management, Gestión Integrada de Plagas) es la estrategia que prioriza prevención, monitorización y métodos no químicos antes de aplicar biocidas, reservándolos como última herramienta y siempre en la dosis mínima eficaz. SGAR son rodenticidas anticoagulantes de segunda generación (brodifacoum, bromadiolona, difenacoum, difetialona, flocumafén): muy eficaces, persistentes y con riesgo alto de envenenamiento secundario en fauna no diana. Aurora aplica IPM por defecto y limita SGAR a casos en los que no exista alternativa viable y siempre en estaciones cebaderas protegidas.
IPM en cuatro pasos (cómo trabajamos)
1. Inspección y diagnóstico. Identificamos la especie (rata de alcantarilla Rattus norvegicus o rata negra Rattus rattus o ratón doméstico Mus musculus), conteo de indicios (heces, sendas, daños), entradas, fuentes de agua y alimento. Sin este paso, cualquier tratamiento es disparar al aire.
2. Modificación del medio. Antes de poner un cebo, eliminamos lo que sostiene la población: sellado de huecos, gestión de residuos, drenaje de charcos, almacenaje en altura, telas mosquiteras en rejillas. Es lo más barato y lo más eficaz a medio plazo, aunque el cliente a veces lo encuentra pesado.
3. Métodos no químicos primero.
- Trampas mecánicas: snap-traps profesionales para focos pequeños, sin riesgo de cadena trófica.
- Trampas multicaptura: para almacenes y logística, revisión semanal.
- Exclusión: mallas anti-roedores de 6 mm en aireaciones, burletes en puertas, sellado con lana de acero + mortero en pasos de tubería.
- Monitorización con bloques no tóxicos (cebos centinela parafínicos sin biocida): nos dicen dónde hay actividad sin matar nada.
4. Biocidas como última opción. Cuando hace falta, priorizamos:
- Rodenticidas de primera generación (warfarina, clorofacinona): menos persistentes, menor riesgo secundario, requieren ingesta repetida → adecuados para mantenimiento.
- Rodenticidas no anticoagulantes (alfa-cloralosa para ratones en interior): actuación rápida sin acumulación trófica.
- SGAR solo cuando los anteriores fallan: en infestación masiva con resistencias documentadas o en zonas de difícil acceso. Siempre en estación cebadera fija, etiquetada, georreferenciada y con producto inscrito en el RBA.
Qué son los SGAR y por qué preocupan
Los rodenticidas anticoagulantes de segunda generación (Second Generation Anticoagulant Rodenticides) fueron desarrollados en los años 70-80 para superar las resistencias a la warfarina. Su eficacia es altísima: una sola ingesta es letal. Pero esa misma persistencia (vida media hepática de semanas a meses) provoca dos problemas:
- Envenenamiento secundario. Un cárabo, lechuza, milano real o gato que come una rata moribunda con SGAR en hígado acumula el tóxico. En España hay estudios (CSIC, SECEM) que documentan presencia de brodifacoum en >70% de rapaces nocturnas analizadas.
- Persistencia en cadáveres no recuperados. Si la rata muere en una madriguera y nadie la retira, el SGAR sigue activo en el medio durante meses.
La regulación europea (Reglamento UE 528/2012 sobre biocidas y restricciones ECHA 2022-2024) ya limita su uso al ámbito profesional con condiciones estrictas. Aurora va un paso más allá: en zonas sensibles (parques, entornos rurales, instalaciones cerca de espacios protegidos, ZEPA, ZEC) no usamos SGAR salvo orden expresa del cliente con justificación técnica documentada.
Cuándo SÍ aplicamos SGAR
- Infestación masiva en industria alimentaria con riesgo APPCC y fallo previo de métodos alternativos.
- Áreas portuarias o logísticas con presión constante de roedores externos.
- Brote agudo en hospital o residencia (riesgo sanitario directo).
- Siempre en estación cebadera precintada, no accesible a niños, mascotas ni fauna no diana, con retirada de cadáveres en menos de 48 h.
Cuándo NO aplicamos SGAR
- Comunidades de vecinos con jardín y mascotas.
- Hostelería con terraza y aves urbanas.
- Cualquier instalación a menos de 500 m de espacio protegido.
- Cualquier caso en el que el monitoreo previo indique que un anticoagulante de primera generación o una trampa mecánica resuelve.
Resumen rápido
IPM = prevención + monitorización + métodos físicos + biocidas como último recurso, en dosis mínima. SGAR = solución potente pero con coste ecológico. Aurora prioriza siempre la alternativa menos invasiva con eficacia equivalente. Está en el contrato.
Preguntas relacionadas
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